jueves, 25 de julio de 2013

La seguridad y el papel de las asociaciones civiles y la policía comunitaria.

Por Yussef J. Toriz Esteban

"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas."
Milton Friedman.

 La seguridad y el papel de las asociaciones civiles y la policía comunitaria.


Seguridad es una palabra que cada vez escuchamos con más frecuencia en noticias, periódicos e incluso campañas políticas. Podemos entender un concepto básico de seguridad como el de estar “seguros” contra algo. Ese “algo” pueden ser muchas cosas: robos, secuestros, guerras e incluso choques o enfermedades. El concepto es ambiguo pero podemos tener la certeza que su fin es tener a un individuo libre de amenazas. Sin embargo, ¿quién es el responsable de brindarnos esa seguridad? ¿Tenemos nosotros mismos que darnos esa seguridad o es una obligación de una institución mayor, como el Estado?

Hoy hablare sobre el papel del Estado y el de la sociedad en cuestión de seguridad. Si entendemos al Estado como una institución que tiene la responsabilidad de brindarle protección a la sociedad, entonces la seguridad recae en sus manos. Pero en un escenario donde el Estado es un Estado fallido el cual no tiene la capacidad para brindarle esta seguridad a la sociedad, ¿qué papel tiene que jugar la sociedad?  

A falta de seguridad por parte del Estado la sociedad ha buscado tener una protección por medio de la unión entre ciudadanos para un fin común: el bienestar de la sociedad. Lo que antes eran  “AC” –Asociaciones Civiles- que buscaban cubrir necesidades básicas que el Estado no podía cubrir: educación, salud, alimentación; hoy en día, son movimientos ciudadanos que se asocian para protegerse unos a otros. 

En los últimos años la creación de movimientos como “Hermanos del Camino”, “Movimiento ciudadano”, “Ayúdame que yo también soy mexicano” nos demuestran que los ciudadanos cada vez están más preocupados por brindarle a la sociedad la protección y seguridad que el Estado es incapaz de brindar.  

Según Thomas Hobbes, “La seguridad es una de las causas del establecimiento del Estado moderno, buscando la protección del individuo y la satisfacción del bienestar general como justificación para su supervivencia.”  De esta forma, entendemos que el Estado tiene la responsabilidad de brindar seguridad ya que esa es una de las causas por las que se estableció en primer lugar. En este caso, si el Estado deja de brindar seguridad a la sociedad entonces no está cumpliendo con una de sus obligaciones como Estado. 

De ser así, la sociedad tiene la libertad de asociarse y hacer las cosas con las que el Estado no está cumpliendo. Se van perdiendo más las obligaciones del Estado y la sociedad se va llenando de responsabilidades que antes no le correspondían. 

La primera asociación civil, de la época moderna, es la Cruz Roja. Fue fundada en 1863 por Henri Dunant, un hombre de negocios suizo quien fue testigo de las consecuencias de la Batalla de Solferino, en Italia. Dunant quedó tan impresionado, que reclamó la creación de un cuerpo de voluntarios para socorrer a los heridos de guerra. De esta manera se crea la Cruz Roja Internacional, la cual en la actualidad está presente en 186 países y trabaja conjuntamente con gobiernos y organizaciones internacionales. 

Después de la Cruz Roja, se han ido formando nuevas asociaciones civiles. Algunas van creciendo hasta formar organismos internacionales, otras se quedan en Asociaciones civiles y otras fueron movimientos pasajeros que pueden desaparecer. En la actualidad, la creación de nuevas asociaciones civiles va en aumento a nivel mundial. Cada vez hay más movimientos ciudadanos interesados en la educación, en la salud, el calentamiento global, etc. que cobran más importancia y adquieren más poder. 

A pesar de que en los últimos años han ido creciendo, en México existen aproximadamente 30 mil organizaciones en todo el sector no lucrativo, comparándolo con otras naciones, como Estados Unidos se queda muy abajo, pues el país vecino del norte cuenta con 3 millones de asociaciones de ciudadanos. 

Sin embargo, la situación actual de inseguridad en México ha llevado a la sociedad ha tomar más interés en la materia, y en crear movimientos ciudadanos, también es importante mencionar el papel de las redes sociales y su creciente importancia las cuales permiten a los ciudadanos organizarse de mejor forma y tener más poder de convocatoria. 

Un ejemplo claro de un movimiento ciudadano es "Hermanos del Camino"  ya que esta asociación nace por la migración, la cual es un fenómeno que se ha convertido en parte fundamental de la agenda internacional. Su presencia cada vez mayor obliga a los Estados a abordarlo no sólo desde la política interior sino también desde las relaciones bilaterales y regionales, e incluirlo en las agendas de seguridad nacional. 

En la actualidad, la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran los migrantes en México es extrema, sobre todo, en casos de secuestro en las que se viola su dignidad personal y los derechos inherentes a ésta. El hecho afecta no sólo a las víctimas, sino también a sus familias y comunidades. Se trata de un delito que atenta directamente con la seguridad pública. Vulnera, además, los derechos humanos de los migrantes a la libertad, a la legalidad, a la seguridad jurídica, a la integridad, seguridad personal, y en algunos casos, incluso el derecho a la vida. 

Debido a esta situación, se crea el albergue de migrantes "Hermanos en el Camino" el 27 de Febrero del 2007 por el Padre Alejandro Solalinde para ofrecer asistencia humanitaria e integral (alimento, posada, apoyo psicológico, médico y jurídico) así como orientación a los migrantes de Centro y Sudamérica, Asia y África, que se encuentran en su mayoría, en trayectoria a los Estados Unidos. Más de 400 migrantes durmieron en el refugio la primera noche. El flujo de personas ha sido constante desde entonces.
El albergue Hermanos en el Camino se encuentra en una de las regiones más pobres de México: Ciudad Ixtepec, en Oaxaca. Ciudad Ixtepec, con su  importancia estratégica y geopolítica en el Istmo de Tehuantepec, cuenta con 24 mil habitantes y ha sido  escogida  por la  delincuencia organizada para ser su centro de operaciones;  es el sitio más codiciado para obtener enormes ganancias lucrando con los transmigrantes, de todas las formas posibles.

La utilidad del albergue y su crecimiento sólo son muestra de la falta de una asociación similar auspiciada por el gobierno. Los organismos migratorios del gobierno están corrompidos y trabajan en conjunto con el crimen organizado. Las constantes amenazas al Padre Solalinde lo pueden demostrar. 

Es obligación del Estado que las autoridades traten con respeto a los migrantes, sin violar sus derechos humanos. El problema es que la mayoría de las autoridades están corrompidas. El objetivo de la policía es mantener la seguridad pública pero son ellos mismos las que la violan en primer lugar. Entonces, ¿quiénes nos dan seguridad? En este momento, creo que la sociedad confía más en Asociaciones como “Hermanos en el Camino” que en cualquier policía municipal.  

Otro ejemplo de una sociedad organizada es la policía comunitaria en Guerrero, este cuerpo policíaco se formo en 1995 al mando de la CRAC. Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias.

Para los primeros cinco años de los noventas  Guerrero vivió una crisis, al igual que el resto del país, que se profundizo más aún con  la  masacre  de 39 campesinos en Aguas Blancas, perpetrada por policías. El gobernador Figueroa se vio obligado a pedir licencia debido a estos hechos dejando a Ángel Aguirre como interino. 

La caída del aparto judicial en la zona deja a las montañas en desestabilidad y provoca una gran ola de desastre perpetrado por el crimen organizado, carreteras, caminos, veredas  y por supuesto las mismas comunidades son objeto de innumerables robos, asaltos, violaciones sexuales y asesinatos. Todas las autoridades fueron completamente rebasadas por la delincuencia, principalmente por complicidades con los delincuentes, omisiones,  negligencias o  en el mejor de los casos  incapacidad y decisión firme para combatirla.

En ausencia de una autoridad firme para combatir estas problemáticas algunos pobladores vieron la necesidad de organizarse por ellos mismos, la ineficiencia del sistema jurídico que se resistía a investigar y tras el pago de “mordidas” rápidamente dejaba libres a los delincuentes, en 1993 y 1994 los afectados de este problema de inseguridad y violación de sus derechos fundamentales, apoyados por las organizaciones sociales y la Iglesia local, empezaron a convocar a reuniones para discutir el asunto. En estas asambleas, a las cuales participaban pobladores de toda la región, autoridades comunitarias, profesores, se denunciaban los delitos padecidos.
Se hicieron tres grandes asambleas donde se propuso crear este sistema de autodefensa integrada por voluntarios de las mismas comunidades sin goce de sueldo, para recorrer los caminos donde los actos delictivos se efectuaban y en caso necesario detener a los delincuentes y ponerlos a disposición de las autoridades (todavía facultadas por el Estado), sin embargo, no se pudo erradicar el problema, pues se hizo aún más evidente la ineficacia y la corrupción de las autoridades encargadas de aplicar y administrar justicia fue por esto que en 1998 los pobladores decidieron dotarse de sus propias autoridades regionales para la impartición de justicia, eliminando la jurisdicción de las ineficientes.

Entre 2004 y 2006 este sistema tuvo una serie de expansiones a otros poblados de la costa chica de Guerrero, actualmente cuenta con 10 municipios bajo su práctica.

Esta policía ha disminuido en más del 80 por ciento los delitos según algunos pobladores, el puesto de policía no simplemente es voluntario si no se gana con trabajo previo y el pensamiento colectivo que vaya alrededor de la fama de la persona, las mujeres también tiene presencia en este cuerpo pues una de las banderas para que los pueblos se emanciparan fue la libertad y el respeto por sus mujeres que estaban siendo víctimas de la delincuencia.

En el contexto Internacional esto no es una práctica exclusiva de los mexicanos, en Italia se dio un proyecto llamado "ciudad segura" que también significo la unión entre la policía y la comunidad, las iniciativas impulsadas en países latinoamericanos como "la policía de orientación comunitaria" en Brasil, el modelo de seguridad comunitaria en Costa Rica, son movimientos que se presentan como esquemas alternos a los modelos tradicionales de combate al crimen, en su mayoría autoritarios, ineficientes y que se han mostrado en conflicto constante con el desarrollo democrático de las sociedades debido a su carácter vertical que promueve la jerarquización y en su mayoría están coludidos con los grupos delictivos.     

Es triste pensar que la sociedad se tenga que brindar a si misma la seguridad que el Estado no puede darle, en lo personal este tipo de asociaciones y policías comunitarias me parecen una buena herramienta para obtener esa seguridad, sin embargo, también hay que tener cuidado que estás no caigan en el poder de una sola persona que pueda  olvidar el bien común y tener como prioridad el beneficio propio.                                                                                                                                  

7 comentarios:

  1. Me parece q este es un tema muy delicado. Desde mi perspectiva hay algunos aspectos que reflexionar...

    Primero, me parece súper apropiada la distinción que hace Juan Salgado entre "policías comunitarias" y las "grupos de autodefensa", la cual radica en que las primeras son instituciones que se basan en los usos y costumbres de las comunidades indígenas y están permitidos (y también restringidos) por ley, mientras que los segundos operan en la irregularidad, no existe un marco legal que los avale o limite.
    http://www.jornada.unam.mx/2013/05/18/cam-policias.html

    Segundo, efectivamente la existencia de grupos que buscan proteger su seguridad por métodos propios, habla de la ineficiencia del Estado en el cumplimiento de esta que es una de sus más básicas obligaciones. Sin embargo, la creación de "grupos de autodefensa" me parece sumamente preocupante, porque una vez que se abre la puerta, todo puede pasar ¿en dónde se pone el límite? ¿Qué es válido y que no? ¿Hasta dónde pueden llegar? ¿En qué pueden evolucionar? (Tengo en la mente a grupos paramilitares)

    Tercero, creo que debemos mencionar la escasa claridad de todo lo que rodea a estos grupos, quienes son sus miembros (en su mayoría encapuchados) y quién los financia, cuáles sus motivaciones, qué intereses hay detrás, de dónde obtienen las armas (muchas restringidas al uso del ejército).

    No puedo mas que imaginarme la indefensión, desesperación y desasosiego que sufren personas en todo el país las víctimas de la violencia e inseguridad. No dudo que existan algunos de estos grupos con motivaciones comprensibles, pero ¿cómo distinguimos entre estos y otros cuyos propósitos son mucho menos honrosos?

    Chanty


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  2. Es lamentable que el Estado haya dejado del lado las obligaciones que en un principio le dotaron de legitimidad como un símbolo de orden y autoridad. En suerte, no es ninguna sorpresa que ante la ausencia o ineficiencia en su proceder y la necesidad imperante de restablecer los valores perdidos, haya decantado en compartir la responsabilidad o la entera apropiación por parte de la sociedad de estas facultades; que puede verse en algunas poblaciones en Chiapas.
    Me parece muy importante la precisión que refiere Chanty, pero vale mencionar que ninguna proporciona alguna garantía a los demás habitantes de encontrarse exenta o no proclive a corromperse. La misma opacidad que existe en los sistemas de justicia, acentúan la apremiante necesidad de actuar. Sin embargo, los atropellos e inconsistencias son bien sabidos que se encuentran en todos los niveles de poder, y los primeros (que distingue Chanty), aun cuando pueden estar en sintonía con el Estado, no pueden asegurar su integridad en todo momento; situación que en ocasiones ha llevado al desconocimiento o separación de los márgenes que establece el Estado mismo.
    Lo dicho anteriormente no pretende de ninguna manera desvirtuar los esfuerzos comunitarios, sino principalmente precisar que este tipo de grupos no deberían de existir, de contar con un Estado que cumpliera con sus obligaciones. Estos actores si bien son paliativos de la problemática, en ningún momento deben considerárseles respuestas de fondo al problema; pues su aparición se remite a una organización basada en molestias y necesidades locales, y en algunos puntos llegan a representar una contraposición al orden estatal y federal. Desde luego existen experiencias exitosas, pero no dejan de ser proclives al desgaste del tiempo y la presión para corromperse.
    El desgaste o corrupción que éstas sufran, atenderá a diversos factores, si bien deberán ser castigadas según la falta en que hayan incurrido, no corresponderá someterlas a una severa recriminación, partiendo del hecho de que surgen del principal problema (la ya mencionada incapacidad del Estado para impartir justicia), sumado al desabasto de insumos; así como ser conscientes que no hay una preparación previa a esas funciones de los participantes, recordando que ellos han hecho sacrificios diversos por llenar esas lagunas.
    Lo ya dicho nos lleva una vez más a reconocer que la aparición de muchos grupos, organizaciones y demás actores, son resultado inmanente de la ineficacia del Estado, pero es preciso tener presente que de ninguna forma debe vérseles como la respuesta al problema. La forma de resolver esta situación, no es otra, más que demandar de forma organizada como sociedad el cumplimiento de las obligaciones del Estado, Mientras lo anterior no llegue, estas organizaciones siguen siendo "oasis" dentro de un cúmulo de problemáticas.
    Ángel

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  5. Yo coincido con que el tema de los grupos de autodefensas abre la puerta para la participación de grupos con intereses distintos a los estatales, y no por ello legítimos (es el caso de organizaciones delictivas disfrazadas de defensores de la población). Existen otros tipos de esquemas para proveer seguridad, hacia los que ya han buscado transitar otros países latinoamericanos; la seguridad ciudadana. Dicho esquema pretende reforzar la colaboración gobierno-ciudadanía, y adaptan soluciones de políticas públicas para fomentar una mayor interacción entre ambos. Algunas de estas proposiciones son positivas, aunque con sus dimensiones, porque en gran parte de estos gobiernos el tránsito hacia este esquema ha significado un cambio de discurso en los planes y en las denominación de las actividades más que un involucramiento real de la ciudadanía en la agenda de seguridad (incluso en el México existen algunas entidades que cambiaron el nombre de sus secretarias de seguridad pública haciendo referencia a la seguridad ciudadana).Incluso el Acuerdo nacional por la seguridad, la justicia y la legalidad hacia referencia a algunos de los conceptos de este esquema, sin haberse encontrado signos claros de un nuevo rumbo en la provisión de seguridad (no pasó de que se establecieran algunos comités de seguridad vecinales y foros).

    Les hago llegar este artículo que me parece se relaciona con el tema, en el sentido de que muestra un poco cual ha sido el interés gubernamental en los grupos de autodefensa y policías comunitarias.

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  6. http://www.jornada.unam.mx/2013/07/20/opinion/017a2pol

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  7. Me gustaría compartir la visión sobre la reeducación de la Policía Comunitaria:
    Considero que es un gran problema que el Estado omita su tarea de brindar seguridad a la sociedad pero es aún más grave cuando es quien atenta contra ella constantemente, como sucede en varios lugares de la República y en la región de la Montaña y la Costa Chica de Guerrero.
    Dentro de las tareas de la CRAC, no sólo está el de brindar seguridad e impartir justicia sino también el reeducar antes que castigar. La reeducación consiste en reintegrar con dignidad a la persona que ha cometido un error, a través de la reflexión de su conducta y con trabajo comunitario.
    En sus propias palabras:
    (...) de niños seguimos bajo mando de nuestros padres y [cuando] entramos a la escuela, ya [hay] otro tutor ahí que nos educa... Ya cuando pasamos [a] tercer nivel que es ciudadano, que es de 18 pa’ arriba, entonces ya tu padre ya no tiene influencia sobre ti, porque ya eres ciudadano, responsable de tus actos. Entonces si tu cometes, de 18 años (...) un delito ya la autoridad, tu padre o maestro ya no te pueden, al cometer un delito ya a esa edad(...) corresponde la sociedad reeducarte. y ¿ a quién representa la autoridad? A la sociedad...
    Fragmento tomado de: http://www.ciesas.edu.mx/proyectos/relaju/cd_relaju/Ponencias/Mesa%20Terven-Maldonado/OrtegaDorantesAmorPeralSalcidoMartha.pdf

    Es verdad que existen claroscuros dentro de estos sistemas comunitarios pero se debe reconocer que han sido experiencias exitosas, que pueden ser medidas a partir de la disminución de los niveles de inseguridad, con un sistema de impartición de justicia del que podemos aprender, sobre todo porque se da en un contexto de interculturalidad.
    Danaé

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