viernes, 2 de agosto de 2013

El principio de igualdad y el derecho a la No Discriminación De marcos normativos y realidades...




Primero quisiera dejar claro ¿Qué es la discriminación? En palabras del experto mexicano en la materia, Jesús Rodríguez Zepeda, “[…] la discriminación puede ser definida como una conducta, culturalmente fundada, y sistemática y socialmente extendida, de desprecio contra una persona o grupo de personas sobre la base de un prejuicio negativo o un estigma relacionado con una desventaja inmerecida, y que tiene por efecto (intencional o no)  dañar sus derechos y libertades fundamentales”[1] ¡Ojo! Subrayo, tiene por efecto impedir o menoscabar el acceso en igualdad de un derecho.

Existe tanto a nivel local, nacional e internacional una serie de documentos jurídicos que velan por el principio de igualdad y el derecho a la No Discriminación. En el ámbito internacional, encontramos tanto en el sistema de Naciones Unidas como en los sistemas regionales un amplio abanico de instrumentos que consagran dicho derecho y es salvaguardado por medio de declaraciones, pactos, convenciones, observaciones y resoluciones en materia de derechos humanos.

En el sistema universal, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 es el documento base, por así decirlo, ya que establece en su artículo primero y segundo que todo ser humano, nace libre e igual en dignidad y derechos, y que toda persona tiene todos los derechos proclamados en ese documento sin distinción alguna. Por otra parte, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1976 reconocen los derechos de toda persona “sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”.

De igual manera, se encuentran documentos para combatir de forma específica distintas formas de discriminación como la Convención Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial que intenta combatir la idea de diferenciación o superioridad racial que ha persistido a través del tiempo, asimismo en los ámbitos de enseñanza y laboral están el Convenio Número 111 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Relativo a la Discriminación en Materia de Empleo y Ocu­pación, y la Convención Relativa a la Lucha con­tra la Discriminación en la Esfera de la Ense­ñanza.

En el sistema interamericano, la Declaración Americana sobre Derechos y Deberes del Hom­bre, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, también conocida como el Pacto de San José de Costa Rica de 1978, y el Protocolo Adicional a la Convención Ameri­cana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales estipulan este derecho. La Convención Americana es el instrumento que procura bajo el principio de igualdad y no discriminación el ejercicio de los derechos humanos de toda persona sujeta a esta jurisdicción.

Cabe señalar que a pesar de que todos los instrumentos internacionales de derechos humanos incluyen una cláusula sobre el derecho a la No Discriminación, dada la existencia de grupos históricamente discriminados o vulnerados, podemos encontrar convenciones que atienden específicamente a un grupo de población; en el sistema universal está la Convención Internacional para la Elimina­ción de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer entrada en vigor en 1981, la cual busca eliminar las formas y manifestaciones directas y/o indirectas, estructurales y/o cotidianas de discriminación contra la mujer por su condición de género; por otro lado, en el sistema interamericano encontramos la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad entrada en vigor desde el 2001, es el primer instrumento internacional vinculante que se enfoca a este grupo de población; de igual manera encontramos la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer "Convención de Belem do Para" de 1995, la cual busca contribuir a que las mujeres vivan una vida libre de toda forma de discriminación y violencia. 

Después de nombrar los documentos más importantes a nivel internacional en la materia cabría preguntarnos, ¿en México que hay? ¿y cómo se han armonizado dichos instrumentos a nivel nacional? Bueno, además de nuestra Carta Magna que en su artículo primero contiene el principio antidiscriminatorio y que gracias a la reforma constitucional del 2011 se logró la incorporación de los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, existe a nivel federal la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación y 22 leyes antidiscriminatorias estatales.

Desafortunadamente, la discriminación, culturalmente arraigada a una sociedad, fundamentada en estereotipos, prejuicios y estigmas se vuelve difícil de combatir, prevenir y eliminar; a pesar de la existencia de múltiples marcos normativos, las cifras hablan por sí solas y nos demuestran que pertenecemos a una sociedad poco tolerante a la diferencia.
Van unos datos de la ENADIS 2010  para que vean cómo andamos:

* La población mexicana considera que los derechos de las personas indígenas, personas migrantes y personas homosexuales son los derechos menos respetados.

* Las personas señalaron que las principales condiciones por las que no se les han respetado sus derechos son: el no tener dinero, la apariencia física y la edad.

- Las personas entrevistadas señalaron que la intolerancia en contra de las personas homosexuales y bisexuales es mayor por parte de la policía y la gente de su iglesia o congregación.

- La falta de oportunidades laborales es identificado por los jóvenes y las personas adultas mayores como el principal obstáculo en la actualidad.

- León, Toluca y Torreón, en ese orden, son las ciudades donde hay una percepción de mayor rechazo, falta de aceptación y desigualdad para las minorías religiosas.

- Se cree que los principales problemas para las mujeres son los relacionados con el empleo, inseguridad y la violencia.

- Cuatro de cada diez personas con discapacidad refirieron que la mayoría de sus  ingresos proviene de sus familiares.

- El abuso, el maltrato, la humillación y la discriminación son los principales problemas de las personas trabajadoras del hogar.

Considero que los cambios de una sociedad son paulatinos pero posibles, a pesar de la existencia de datos alarmantes sobre los actos de discriminación en el país creo que cada vez somos más las personas que estamos conscientes de la problemática, si la sociedad en general logrará reconocer la existencia de ésta, la transformación cultural sería la consecuencia lógica.

"La paz no es solamente la ausencia de la guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz" Rigoberta Menchú


[1] Rodríguez Zepeda, Jesús. ¿Qué es la discriminación y cómo combatirla?, p.19.


2 comentarios:

  1. Recuerdo que en la misma encuesta hacían preguntas al LGBT sobre las instituciones y personas de las que más sentían discriminación, y en primer lugar se encontraban instituciones gubernamentales, especialmente de seguridad.

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  2. Recuerdo que en la misma encuesta hacían preguntas al LGBT sobre las instituciones y personas de las que más sentían discriminación, y en primer lugar se encontraban instituciones gubernamentales, especialmente de seguridad.

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